sonidosdeglasgow
La ciudad de la música

Hoy viajamos a la ciudad más grande de Escocia, referente de la arquitectura y las tendencias, estandarte del diseño y el estilo.

Nada más poner los pies en Glasgow es posible sentir el pasado industrial de esta ciudad oscura y brillante. Casi se puede oír el trasiego de los magnates del tabaco, la industria naviera y textil.

Os traigo algunos de los sonidos de Glasgow.

Sus imponentes edificios victorianos han sido testigos de cómo esta ciudad, nombrada ¨la segunda del Imperio Británico¨, se fue transformando en la cosmopolita y bulliciosa Glasgow durante la Revolución Industrial.

Pero es imposible hablar de Glasgow sin tropezar con su sonido de fondo. La ciudad late con su música, la siente y la hace sentir en cada esquina.
Ostenta con orgullo su declaración como Ciudad de la Música por la UNESCO.

No se trata de que haya muchos conciertos, que los hay (más de cien cada semana), ni siquiera de que se pueda pasear por sus calles con una banda sonora permanente. Es algo que va mucho más allá.

Qué ver en Glasgow:

Glasgow es una ciudad bastante gris, pero tiene una vida nocturna muy animada. Algunas opciones para hacer turismo son:

La Necrópolis: Está al lado de la catedral y vale la pena verlo.

George Square: Fue uno de los primeros edificios públicos y está rodeado por otros edificios importantes.

George-Square-Glasgow

People´s Palace: Es un museo sobre la gente del pueblo, como dice el nombre. En su día fue construido por los lugareños y tiene muchísimas referencias sobre la gente que ha poblado Glasgow a través de los tiempos.

El museo del transporte: Es un museo nuevo, abrió en 2011 y fue premiado en 2013 como Museo Europeo del Año. Aquí se pueden ver muchas cosas interesantes sobre el transporte. Gratis.

museo-del-transporte-Glasgow

Kelvingrove y Art Center: Es gratis entrar y allí podrás ver exposiciones de arte escocés en este edificio barroco, donde también hay un espacio para los niños.

River Clyde: Glasgow está dividida por el río Clyde. Hasta el siglo 18 había dificultades para cruzar de una orilla a otra. Los trabajos de canalización consiguieron que el río se integrara con la vida en la ciudad y viceversa, por eso hay un dicho que dice que “el Clyde hizo Glasgow y Glasgow hizo el río”. Vale la pena pasear tranquilamente por allí.

Por la noche:

En Sauchiehall Street se concentran la mayor parte de los pubs y discotecas donde salir a dar una vuelta. A veces la entrada a los bares está restringida solo a los estudiantes.

Transporte en Glasgow

Transporte desde el aeropuerto:

Si llegas al aeropuerto de Glasgow, puedes llegar al centro de la ciudad con el Shuttle Bus 500. Está abierto las 24 horas y pasa cada 10 minutos. Se tarda alrededor de un cuarto de hora en llegar a la ciudad (Bothwell St. es la primera parada) y también pasa por la Estación Central (en este caso tardarás como 25 minutos), tras pasar por la estación de autobuses.

Precio: 7 libras un viaje/ 9,50 ida y vuelta (enero 2016). Puedes comprar el billete en la oficina de turismo de la terminal. Más info: First Bus.

Tren:

Glasgow cuenta con dos estaciones principales: Glasgow Central y Glasgow Queen Street. Las dos estaciones están a una distancia razonable del centro y se puede ir en un tranquilo paseo o tomando un taxi. La Estación Central conecta la costa oeste y pasa por Birmingham, Preston y el Lake District. En 5 horas puedes estar en Birmingham y viajar desde allí a Londres. La otra estación, Queen Street, une con Edimburgo, Aberdeen e Inverness.

El Metro de Glasgow:

Este metro es uno de los más antiguos del mundo. Los trenes en los años 70 empezaron a ser peculiares porque se pintaron de naranja y así fueron bautizados como Clockwork Orange.

metro-Glasgow

El metro solo tiene una línea que conecta en circulo a la ciudad y con la que puedes visitar varios lugares interesantes, como George Square o el College of Art. El metro es pequeño, pero la línea se une en Buchanan Street y Patrick con la red de tren. El precio ronda los 2 euros.

Coche:

Se puede llegar fácilmente en coche desde Edimburgo por la M8, que atraviesa la ciudad. Para ver donde puedes aparcar, puedes mirar esta web, que es bastante útil.

Glasgow es una ciudad que hay que visitar, pero no esperes ver el típico paisaje escocés. Es más bien oscura, pero la música, como en toda Escocia, es una de las razones para ir: hay en cualquier lugar y es un patrimonio que cuidan. Es el reflejo de una sociedad consciente de que la música les hace mejores, más felices… Saben que tiene un valor incalculable, pero, sobre todo, la aman con todas sus fuerzas. Y eso se refleja en la gestión del ocio, en la cultura para todos que se respira en Glasgow.