homoselfie

Playa de Ostional, Costa Rica.

A esta playa, la única del país donde se puede ver el desove de las tortugas, llegan más de medio millón de ejemplares para anidar todos los meses, entre los meses de agosto y octubre. Con un extraordinario sentido de la orientación, ponen sus huevos exactamente en el mismo lugar en que nacieron.

Pero hace unos meses, esta maravilla de la Madre Tierra se convirtió en un espectáculo lamentable.

El más de medio millón de tortugas que salían del océano se topó con una marabunta de seres depredadores, teléfono en mano, aglomerados sobre la arena donde se dirigían a poner sus huevos. La imagen es dantesca: niños sentados en los caparazones de las tortugas, turistas invadiendo la orilla para conseguir el mejor selfie y ruido. Mucho ruido.

Los animales no querían compañía. Lo último que buscaban en el mágico momento en que salían del agua, hacían sus nidos en la arena (invadida de turistas en aquel momento) y ponían sus huevos era hacerse un selfie.

Vídeo: Playground Magazine

El desove de las tortugas es un momento muy delicado en que cualquier movimiento o luz inesperada puede desorientarlas a la hora de volver al agua o simplemente espantarse y no poner sus huevos.

Y hace unos meses la playa de Ostional fue una trampa mortal para ellas. Así que dieron media vuelta y regresaron al océano.

Tan sabia es la Madre Tierra que en el momento de anidación pone puertas a los depredadores de selfies. Las lluvias torrenciales en Costa Rica forman una barrera natural que protege a los animales en la época de desove. La playa queda cortada por la crecida de ríos y el acceso es muy difícil si no se hace en todoterreno con un guía. Aún así, de cada diez huevos, siete de ellos nunca podrán eclosionar porque se rompen durante la arribada o son robados de la playa para comercializar con ellos.

Pero esta vez a los proteccionistas y a las autoridades se les fue de las manos. El fenómeno El Niño, también propiciado por la acción humana, secó los ríos y permitió que la horda de turistas accedieran a la costa y convirtieran uno de los grandes espectáculos de la naturaleza en una tragedia. Y eso que el lugar es un Refugio Nacional de Vida Silvestre que vela por la permanencia de esta especie.

Estos seres llevan habitando la tierra desde la época de los dinosaurios (110 millones de años), pero ahora están en peligro de extinción. A las amenazas a las que tienen que enfrentarse ahora que hay que sumar otra: el homo selfie. ¿Es responsabilidad de las autoridades? Sí. Pero más aún de la escasa conciencia del turista que alimenta su ego a toda costa con likes y mata el planeta con su narcisismo.

Al final, las tortugas se las arreglaron para poner sus huevos. De noche. Sin flash indiscretos, sin niños sobre sus caparazones, sin ruido.

Observar a tortugas marinas saliendo lentamente del mar para anidar sus huevos es una de las experiencias más espectaculares que puede ofrecernos la naturaleza. Pero si no las cuidamos, les queda poco.

No digo que te pierdas este momento mágico, pero ¿en serio vale la pena frustrar el nacimiento de una tortuga por un selfie?

Si quieres verlo, por favor, trata de ir acompañado por conservacionistas, no grites ni te muevas demasiado, no te acerques a las tortugas, no las toques, no te montes encima, no les deslumbres con el flash, no lleves ropa de color claro y llévate toda la basura que encuentres en la playa, aunque no sea tuya.

Y no, no me gusta tu selfie encima de una tortuga.

Si quieres más info sobre el tema esto te interesa. Aquí puedes consultar programas de voluntariado.