añonuevo

Muchos esperaban el cambio de año con impaciencia. Que el calendario corriera como alma que lleva el diablo para quitarse las penas de encima y empezar nueva etapa.
Y qué mejor manera de empezar el año que en la celebración más larga del mundo: El Hogmanay de Edimburgo. (Edinburgh Hogmanay)

Cuatro días mágicos, repletos de eventos, conciertos y espectáculos. 100.000 personas inundan la ciudad para sentir cómo vibra al empezar etapa.

El fuego reconforta el cuerpo y la mente y así empieza el Hogmanay: con una impresionante procesión de antorchas recorriendo el Edimburgo medieval. Un fuego que da oportunidad a la nueva vida, a la purificación… los deseos que mucha gente puso este año en sus copas.
Un evento espectacular que te permite regresar a la Escocia vikinga y a los rituales, que de eso aquí saben, y mucho.

Al día siguiente un gran carnaval callejero vuelve a llenar las calles con danzas tradicionales escocesas (Ceilidh) como sobremesa para la noche de fin de año.

El 31 de diciembre volvemos a ponernos el gorro, los guantes y la ropa más gruesa que tengamos para ir a la fiesta callejera, también mundialmente famosa y multitudinaria en la que corre la cerveza y el whisky más conocido del mundo.

Y el día uno…¿Quién dijo resaca? Desde hace un cuarto de siglo, aquí tiene lugar la imagen que siempre vemos en el informativo del 1 de enero: Cientos de locos metiéndose en el agua helada del River Forth para coger carrerilla antes de la cuesta de enero. Y si lo prefieres, también puedes participar en una divertida carrera colina abajo (One o´clock run).

Agua y fuego para empezar el año.
Con esta conjunción de elementos, desde el centro de las 7 colinas que rodean a esta ciudad sorprendente, solo puede salir energía. Y de la positiva.